jueves, 21 de abril de 2011

Prejuicios sobre las personas con discapacidad auditiva




Existen muchos prejuicios hacia las personas con deficiencias de audición y sobre las alteraciones de audición. Algunos de los prejuicios más comunes se incluyen en los siguientes ejemplos:



Casi todas las personas con deficiencias de audición son gente mayor. No es verdad. Aproximadamente la mitad de las personas con alteraciones de audición se encuentran en edad laboral o son jóvenes.


Las personas con deficiencias de audición son menos inteligentes que las que tienen una audición normal. No es verdad. No existe conexión alguna entre la alteración de la audición y la inteligencia. Las personas con deficiencias de audición son tan inteligentes como las demás.


Las personas con deficiencias de audición son casi siempre enfermos mentales. No es verdad. No eres enfermo mental si sufres de pérdida de audición. ¡Pero tener problemas de audición supone un gran esfuerzo psicológico!


Las personas con problemas de audición oyen lo que les conviene. No es verdad. La alteración de audición no es igual a una audición selectiva. La capacidad de audición depende del grado y tipo de pérdida de audición y de las condiciones y el entorno de la situación comunicativa. El uso de audífonos ayuda, pero no se recupera la audición normal.


Si las personas con deficiencias de audición no pueden oír, sólo tienen que utilizar audífonos o subir el volumen. No es verdad. No es tan sencillo y, aunque los audífonos ayudan, no hacen que se recupere la audición normal.

0 comentarios:

Publicar un comentario

cntador de vistas