miércoles, 22 de junio de 2011

Piezas de arte sordo, ciego y mudo


Los recuerdos le sirven al güimarero Luis Bethencourt para moldear y crear sus obras de alfarería ya que solo mantiene los sentidos del olfato, el gusto y el tacto


La depresión es una enfermedades difícil de curar. Es necesario tener ganas de luchar y de superarse a uno mismo, pero si las palabras no son suficientes no hay nada mejor que encontrar un hobby. Este es el caso de Luis Bethencourt y la alfarería.

Luis nació en la localidad de Güímar hace 58 años sordo y mudo y desde ese preciso instante su vida se convirtió en una historia de superación marcada además porque a los 37 años se quedó completamente ciego tras una década de ir perdiendo visión de forma paulatina.

Pese a sus circunstancias, mirar a Luis es observar en cada momento una sonrisa en su rostro. Transmite alegría por donde pasa pero, por desgracia, esta situación no siempre ha sido así.

En la actualidad está inmerso en su faceta artística y por eso la fundación de sordos Funcasor de Tegueste acoge su obra con casi 100 figuras de alfarería. La exposición de este tinerfeño se puede visitar hasta el próximo domingo día 26. Luis ahora está contento y feliz pero su recorrido es "muy duro" aunque quienes le conocen aseguran que tiene muy buen carácter.

Su fortaleza y afán de superación fueron los motivos por los que desde la fundación decidieron exponer las piezas de este artista. Belén Darias es la directora de esta organización y desde que conoció la historia de Luis no dudó en crear un espacio para él. Solo hay palabras de gratitud para el güimarero porque demuestra a todos los discapacitados como seguir "hacia delante".

Luis nació sin audición y nunca aprendió a hablar, aunque llevó una vida sin grandes dificultades hasta que la tragedia le golpeó a los 27 años. A esa edad, le diagnosticaron retinosis pigmentaria y en diez años se quedó ciego por completo una década después. En ese momento, comenzó el calvario de Luis. Cayó en una profunda depresión de la que le "costó mucho salir" y que a día de hoy todavía arrastra, aunque controlada con dósis de medicación y arte a partes iguales.
Hace 11 años cambió por completo la vida de Luis. Descubrió la alfarería en el centro ocupacional Andrés Llanera y sus familiares aseguran que desde que moldea y crea tiene "más ganas de vivir que cualquier otra persona". Y lo cierto es que Luis transmite esa vitalidad. Los recuerdos que conserva de la infancia y juventud son esenciales para él porque de esta manera se aventura en el mundo del modelaje en barro. El mar desde siempre le ha encantado y, de hecho, de adolescente buceaba e incluso mariscaba. Por suerte, esta conexión con la costa güimarera no se ha roto, porque cada vez que puede su familia van a la playa y él se zambulle entre las olas. El artista es consciente de las dificultades que tiene pero él lo tiene muy claro. "Haber nacido así no es un problema para realizar lo que de verdad me gusta", comenta.

Si la alfarería es la máxima expresión para Luis, la comunicación que mantiene con su familia y su mediadora es digna de admiración. El lenguaje de los sordos no es suficiente porque la ceguera le impide interpretar, por este motivo necesita un paso más. Gracias al tacto consigue "hablar" con los demás aunque bien es cierto que los sentimientos son difíciles para él y traducirlos es una tarea complicada.









Luis tuvo que aprender el arte de la alfarería sin el auxilio de sus ojos,pero solo tuvieron que enseñarle a utilizar los materiales necesarios y el horno, porque imaginación y creatividad le sobran por los cuatro costados. Eso sí, es muy metódico y él mismo afirma que le da "mucha rabia" si se rompen las figuras. Como en cualquier proceso de aprendizaje comenzó con las esculturas más comunes y fáciles hasta conseguir obras mucho más elaboradas. En un principio moldeó jarrones y vasijas pero en poco tiempo los animales marinos no cesaron de salir del horno. Luis ahora se encuentra en una faceta más "humana" porque las piezas que realiza son personas imitando al Beso y Pensador de Rodin.

El orden lo utiliza en el resto de actividades cotidianas porque a pesar de tener tantas dificultades, es autosuficiente. Luis se afeita y viste solo, aunque antes su cuñado le "echaba una mano". No necesita ayuda para comer y además él mismo arregla su habitación.

Luis Bethencourt vive su vida y hace, dentro de sus posibilidades, todo lo que quiere. No se resigna a quedarse en casa encerrado y por eso todos los jueves va a Santa Cruz de Tenerife para estar con la gente de la ONCE. Coge el autobús solo en Güímar y llega hasta el intercambiador de guaguas de la capital tinerfeña donde alguien le espera. Es un ejemplo de superación en el que muchas personas, con discapacidad o no, tienen que fijarse.



PATRICIA MUÑOZ - SANTA CRUZ DE TENERIFE / http://www.laopinion.es

¿Qué son los Antioxidantes?


Cada vez es más común escuchar recomendaciones de médicos y nutricionistas sobre el consumo de antioxidantes en nuestra dieta. Y debido a los beneficios que los antioxidantes proporcionan, hemos visto como la oferta de productos que los contienen va en aumento. Ahora nos venden desde jugos, yogurt, y hasta chicles llenos de antioxidantes.

Pero… ¿qué entendemos por antioxidantes?

Los antioxidantes son sustancias que encontramos de forma natural en numerosos vegetales y que son capaces de evitar el daño de las moléculas sanas en nuestro organismo. En cierto aspecto son capaces de bloquear aquellos efectos negativos de muchas agresiones que de forma diaria sufre nuestro cuerpo, y que generan los radicales libres.

¿Y qué son los radicales libres?

Los radicales libres se multiplican en nuestro organismo cuando, por ejemplo, mantenemos una dieta inadecuada, abusamos del alcohol o el tabaco, tenemos estrés, o incluso por el sedentarismo. Los antioxidantes son por lo tanto, nuestros mejores aliados para frenar el deterioro causado por los radicales libres. Este deterioro de los radicales libres está dado por la oxidación celular, oxidación que acelera el envejecimiento, pudiendo provocar mutaciones en las células que podrían a su vez causar cáncer u otras enfermedades degenerativas.
Por este motivo, es sumamente importante incluir en nuestra dieta alimentos ricos en antioxidantes, como las frutas o las verduras coloreadas, que garanticen un buen aporte de antioxidantes. Los hay de dos tipos: las enzimas antioxidantes que pueden ser sintetizadas o elaboradas por nuestro propio organismo, y los nutrientes antioxidantes procedentes de nuestra alimentación.
La recomendación es que si se consumen antioxidantes y vitaminas, éstas sean obtenidas de alimentos completos no procesados o mínima mente procesados.

Beneficios de los Antioxidantes:

• Previenen el daño celular.
• Protegen los tejidos y el organismo de enfermedades degenerativas.
• Hacen más lento el envejecimiento
• Entregan vitalidad al organismo y todos sus órganos para que estos funcionen en un nivel óptimo.

Dónde encontrarlos:

Los antioxidantes están disponibles en una gran gama de alimentos a nuestro alcance. Son un grupo de minerales, vitaminas y colorantes naturales que en su mayoría se encuentran en los productos vegetales. He aquí un listado de algunos de ellos y donde encontrarlos.

Minerales:

Cobre: Estimulante del sistema inmunológico, está presente en la creación de neurotransmisores. Contribuye a combatir los procesos inflamatorios e infecciosos. Ayuda en la creación de elastina y colágeno y en la absorción de calcio y fósforo.
Fuentes: Pescado, cereales completos, vegetales de hoja verde, huevos, carnes, frutas y verduras.

Selenio: Anticancerígeno y antitumoral en ciertos tipos de cáncer como el de Hígado, piel y mama.
Fuentes: Champiñones, té verde, carnes, cereales, huevos, frutas y verduras

Zinc: Mineral importante en la creación de enzimas, participa en la creación de colágeno y de mucosas. Interviene en la fabricación de proteínas y fortalece el sistema inmune.
Fuentes: Huevos, pescado, carnes, cereales, legumbres y vísceras.

Vitaminas:

Vitamina A: Es de la familia de los carotenoides. Es un importante desinflamatorio. También se le llama “betacaroteno”.
Fuentes: Frutas y verduras de color naranja amarillo. La papaya, la zanahoria, pimientos, calabaza etc. Y en alimentos de color verde como los pimientos y la espinaca.

Vitamina C: Poderosa vitamina que participa en la regeneración de tejidos y procesos cicatrizantes. Es un cristal que estimula el sistema inmune y que ayuda a combatir enfermedades respiratorias.
Fuentes: Todos los cítricos, los pimientos, el kiwi, la manzana, hortalizas y tomate.

Vitamina E: También llamada tocoferol, es un protector cardíaco y celular.
Fuente: Frutos secos, aceite de oliva, cereales enteros, y vegetales de hoja verde.

La lista de Antioxidantes es interminable, podemos encontrarlos en mayor o menor escala en casi todos los productos vegetales, como las frutas y verduras. Su consumo debe ser en moderación y de una fuente natural no procesada, si queremos obtener todos sus beneficios y evitar la sobre-dosificación. Además del consumo de antioxidantes es también recomendable tratar de eliminar en lo posible todas las fuentes de radicales libres. ¿Cómo?

- Consumiendo alimentos de origen natural; frutas y verduras
- Elegir alimentos con un alto contenido en vitamina E, C y A.
- Preferir grasas de buena calidad, aquellas que contengan ácidos grasos esenciales. Como el aceite de oliva, semillas de linaza y frutos secos como las almendras y las nueces.
- Consumir minerales, como el selenio y el zinc. Carbohidratos complejos, como los cereales integrales
- La coenzima Q10, el té verde y las vitaminas del complejo B, son buenas fuentes de antioxidantes
- Eliminar el café y el alcohol, o al menos mantenerlos en dosis muy bajas (una copa de vino tinto puede ser positivo).

Poema: DÍME, SILENCIO


Díme, silencio,
tu nombre secreto.
Paró el viento
en la rama dormida.
Desnuda de olas
la roca se calla y
besa la arena
suspiros de sombra.
...Díme, silencio,
si escucho tu huella,
silencio,

Pablo Neruda Silencio


Yo que crecí dentro de un árbol
tendría mucho que decir,
pero aprendí tanto silencio
que tengo mucho que callar
y eso se conoce creciendo
sin otro goce que crecer,
sin más pasión que la substancia,
sin más acción que la inocencia,
y por dentro el tiempo dorado
hasta que la altura lo llama
para convertirlo en naranja.

Escaso conocimiento sobre el tinnitus entre los especialistas


Puede resultar difícil obtener la ayuda adecuada del especialista en audición si se padece tinnitus o acúfenos, según indica un estudio realizado en Irlanda del Norte.

Un informe realizado en Irlanda del Norte por la organización británica para discapacitados auditivos, el “Action on Hearing Loss”, revela que los especialistas en audición no se sienten lo bastante capacitados ni con los recursos apropiados para tratar a los pacientes con tinnitus que acuden a sus consultas.

El “Action on Hearing Loss” entrevistó a otorrinolaringólogos, audiólogos, asistentes sociales y médicos de familia, para investigar la clase de servicios disponibles en Irlanda del Norte. Descubrieron que siete de cada diez de los encuestados reconocían que no tenían los recursos necesarios para proporcionar un servicio eficaz para tratar el tinnitus.

Escaso conocimiento entre los médicos de familia
La mitad de los 174 médicos de familia encuestados atendían de uno a tres pacientes con tinnitus al mes, pero su nivel de conocimiento sobre esta afección era “moderado” o “por debajo de la media”.

Se consultó a cinco administraciones sanitarias al respecto y sus respuestas indicaban que aunque los asistentes sociales en la actualidad no recibían formación sobre métodos psicológicos para apoyar a los pacientes de tinnitus, sí facilitaban apoyo como consejeros en muchos aspectos.

Se estima que en Irlanda del Norte cerca de 360.000 personas padecen tinnitus, de entre las cuales, para cerca de 9.000 supone un grave trastorno que afecta en su vida diaria.

Fuente: One in Seven, número 81, 2011

martes, 21 de junio de 2011

Sentir zumbidos en los oídos puede ser signo de daño auditivo

La creencia popular dice que quienes escuchan zumbidos en sus oídos están siendo duramente criticados. Pero lejos de las supersticiones, los especialistas médicos aseguran que con frecuencia, las personas con pérdida auditiva escuchan sonidos que no existen para los demás. Es porque sufren los llamados tinnitus o acúfenos, un síntoma de que la cóclea, el nervio auditivo o las vías auditivas centrales sufrieron daños.

Los otorrinolaringólogos cuentan que quienes padecen acúfenos consultan por la sensación de oír "zumbidos en los oídos" o "ruidos en la cabeza", cuando no hay ninguna fuente sonora real que los produzca. A estos ruidos, también se los llama tinnitus, una palabra que deriva del latín y quiere decir "tintineo de una campana".

En realidad se trata de síntomas de diversas afecciones que afectan el oído o las vías auditivas.

Darío Roitman, médico otorrinolaringólogo, jefe del sector Acúfenos e Hiperacusia del Hospital de Clínicas de Buenos Aires, las causas son variadas porque la mayoría de las enfermedades del oído tienen acúfenos como síntoma asociado, por caso los tapones de cera y otras más complejas como los tumores (en general benignos) del nervio acústico.

Se calcula que alrededor del 18 por ciento de la población padece este síntoma y la mayoría de los afectados se adaptan y conviven con él, pero en un 10 por ciento de quienes los padecen, "aparece una variante grave, crónica, que produce interferencias en la audición acompañada por alteración del sueño, pérdida de la concentración y angustia", remarca el profesional.

Los acúfenos tienen en su evolución natural, ciclos de fluctuación en intensidad, pero a largo plazo tienden a atenuarse. En la mayor parte de los casos se asocian a la disminución de la audición. Estos sonidos pueden tener una tonalidad aguda o grave, presentarse como un ruido puro o como una mezcla de ellos, asemejarse a un grillo, o al silbido del vapor de una pava hirviendo, entre otros.

El origen más frecuente de acúfenos son los ruidos muy fuertes, que alteran los oídos como los disparos de armas de fuego, los conciertos de música a volúmenes muy intensos y los trabajos con maquinarias ruidosas.

A veces causas externas a los oídos pueden causar acúfenos, entre otras, los problemas de la columna cervical, la hipertensión arterial o el hipertiroidismo. Los acúfenos tienen en su evolución natural, ciclos de fluctuación en intensidad, pero a largo plazo tienden a atenuarse. Pueden percibirse en un oído, en ambos, en la cabeza o alrededor de la misma.

El especialista recomendó a quienes perciben estos sonidos consultar con el otorrinolaringólogo para determinar la enfermedad que los produce y hacer el tratamiento específico. "A veces ocurre que la enfermedad se soluciona y quedan los acúfenos como secuela, en estos casos se puede tratar de aliviar el síntoma, habiendo actualmente una variedad de tratamientos disponibles según la necesidad del paciente", explicó Roitman.

Y concluyó que entre los distintos métodos, muchos usuarios de audífonos experimentan un alivio mientras los utilizan, debido a que el sonido natural amplificado enmascara o "ahoga" el tinnitus, lo que permite a la persona concentrarse en los sonidos ambiente.



Fuente: www.elpopular.com.ar

lunes, 20 de junio de 2011

mas de sordera hereditaria :Identifican gen de la sordera


Investigadores del Instituto de Otorrinolaringología de la Universidad de Miami identificaron, específicamente en personas de la raza negra, un gen que predispone a la sordera.

Según los científicos de la universidad, el descubrimiento puede ayudar a los investigadores a despejar la incógnita, a nivel molecular, sobre qué causa la sordera y diseñar una terapia que evite el problema.

"Ya se sabía que la sordera era causada por las mutaciones (cambios genéticos) en cuatro miembros de la familia genética. Uno de ellos es responsable por casi 50 por ciento de los casos en los grupos étnicos caucásicos en Europa y Norteamérica", dijo el doctor Xue Liu, quien dirigió al grupo de investigadores.

El médico agregó que el descubrimiento, en los afroamericanos, se suma al de los otros genes ya identificados y asociados con grupos poblacionales específicos como el chino y a una rara enfermedad genética que incluye la sordera.

"De ahora en adelante, todos los exámenes médicos, cuando no hay causas físicas o sintomáticas para la sordera, incluirán la búsqueda de la mutación genética que hemos identificado, especialmente en los afroamericanos", agregó.

Para la investigación se utilizaron muestras de DNA de 126 personas --26 afroamericanos sordos y 100 individuos normales-- y se buscaron mutaciones en el llamado gen 43 (Cx43), encontrándolas en cuatro de las personas sordas.

Liu explicó que la mutación encontrada altera las interconexiones proteínicas entre células adyacentes, produciendo una interrupción del proceso de audición.

Más de 28 millones de estadounidenses son sordos o tienen problemas de audición, según los datos del Instituto Nacional de Salud.

Uno de cada 25 recién nacidos lo hace con algún defecto en el sistema auditivo, mientras que la llamada "sordera profunda", que también afecta el desarrollo del lenguaje, afecta a uno de cada mil bebés.

El Instituto para la investigación de la Sordera de la Universidad de Miami, que fue fundado en 1990 y tiene por objetivo identificar tratamiento y una cura para la enfermedad, inauguró recientemente un laboratorio genético para decodificar la base genética de la sordera.

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