Los audífonos no pueden funcionar sin pilas. La asociación sueca de discapacitados auditivos, HRF, publica en su revista, Auris, algunos consejos para sacar el mayor partido de las pilas.
Mantenga las pilas en su envoltorio hasta que las necesite.
Consérvelas a temperatura ambiente, nunca en el frigorífico.
Retire la lengüeta protectora de la pila solo cuando vaya a utilizarla, evitará que se oxide.
No vuelva a colocar la lengüeta protectora una vez utilizada, podría dañar la pila.
Si no utiliza el audífono por la noche, apáguelo y abra el compartimento de la pila. Reducirá el riesgo de condensación y preservará la energía de la pila.
No guarde las pilas en el bolsillo.
Evite que las pilas entren en contacto con objetos metálicos.
Al usar pilas zinc-aire es necesario esperar un momento para que se carguen antes de utilizarlas. Este tipo de pilas necesitan la entrada de aire para funcionar, hay que esperar un minuto antes de que la entrada de aire active el componente de zinc de la pila.
Cuando se gaste la pila no la tire a la basura, son contaminantes para el medioambiente. En su lugar, deposítelas en los lugares habilitados para su reciclaje.
Fuente: www.spanish.press.hear-it.org
sábado, 2 de abril de 2011
viernes, 1 de abril de 2011
Escuchar a través de los dientes
magine un audífono que transmite el sonido a través de sus muelas. Abra los ojos y mire la imagen. Este nuevo dispositivo ya ha obtenido el visto bueno de la Comisión Europea. Se sitúa entre los dientes y, mediante la conducción ósea, es capaz de cumplir la misma función que cualquier otro aparato auditivo.
Tiene unas indicaciones muy específicas, advierte Ignacio Cobeta, jefe de servicio de Otorrinología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. "Fundamentalmente para quienes tienen una hipoacusia de transmisión, es decir, cuando la lesión se encuentra en el oído externo o medio, y por alguna razón no pueden llevar un audífono convencional (por infecciones repetidas, generalmente). No son casos muy frecuentes". El tratamiento varía en función del elemento desencadenante (algunas otitis, perforaciones de la membrana del tímpano...) y puede corregirse con medicamentos o a través de la cirugía.
Para estos pacientes, también existe otra opción: una técnica llamada Baha (Bone-Anchored Hearing Aid, sus siglas en inglés). "Consiste en implantar un audífono que queda anclado en el hueso. Se realiza una incisión en la piel, por detrás de la oreja, se coloca un vibrador en el hueso del cráneo y éste será el que transmita el sonido que recoge un micrófono externo al oído interior", explica el doctor Cobeta. "A este procedimiento es al que intenta sustituir el nuevo dispositivo (comercializado por Sonitus Medical), denominado Soundbite".
La ventaja de Soundbite es que no requiere cirugía. "El paciente lleva un micrófono en el conducto auditivo externo que recoge el sonido y lo lleva a un emisor situado detrás de la oreja. Mediante un sistema wireless (sin cables), se transmite a un vibrador que se encuentra en los molares superiores (en vez de en el hueso se coloca en los dientes). Después, el sonido vibrado se transmite por vía ósea al oído interno".
Tanto Baha como Soundbite pueden utilizarse, además, en sorderas mixtas o, lo que es lo mismo, en aquellas personas que presentan problemas auditivos tanto de transmisión (oído externo y medio) como de percepción (oído interno). Esta última es la más frecuente. "Afecta prácticamente al 100% de la población, fundamentalmente en las personas mayores por el envejecimiento del oído", señala Cristina Valor, médico especialista en Otorrino del Hospital Infanta Sofía (Madrid). En estos pacientes, cuando los aparatos auditivos 'de siempre' no funcionan, los implantes cocleares son el siguiente paso.
En realidad, señala el experto, en España se ponen pocos Bahas, "unos 80-100 al año y son muy caros. El precio ronda los 8.000 euros y seguramente el nuevo dispositivo supere el precio, ya que evita el quirófano".
Habrá quien se pregunte si este aparato puede sustituir al audífono tradicional. Como argumenta el especialista, aunque la función y los resultados son los mismos, "es más caro y más engorroso". Sólo compensa en aquellos pacientes con sordera de transmisión o moderadamente neurosensorial (de percepción) que no quieren operarse o no pueden ponerse el audífono 'de siempre' (por infecciones).
Y en cuestión de estética, según los expertos consultados por ELMUNDO.es, tampoco supone gran avance respecto a los aparatos convencionales, ya que en la oreja sigue habiendo un micrófono y un emisor.